Si es bueno para comer es bueno para pensar

10 Tips para tener un buen lunch escolar

¡Ya pronto comienzan las clases! Como padres podemos hacer de este regreso a la escuela una experiencia muy satisfactoria. Además de alistar útiles y uniformes, una de las preocupaciones fundamentales que debemos tener presente es la alimentación de los hijos. En la actualidad, existen numerosos problemas de salud entre la población infantil como consecuencia de los malos hábitos alimenticios, razón por la que es importante estar alerta de lo que comen.

Desafortunadamente, México es uno de los países, a nivel mundial, con más sobrepeso y obesidad entre sus pobladores. Este padecimiento también está afectando significativamente a nuestros niños y adolescentes. Los especialistas en salud han identificado que su presencia se deriva principalmente del consumo de alimentos y bebidas con alto contenido de grasas, azúcares y sal, y a que cada vez es más común tener un estilo de vida sedentario, también es importante recordar que la alimentación inadecuada, es decir, que no contenga los nutrientes apropiados en cantidad suficiente, puede impedir que niños y jóvenes se desarrollen con plenitud; de tal forma que su crecimiento, fuerza física y rendimiento escolar serán menor al disminuirse su capacidad intelectual.

El fomento de buenos hábitos de alimentación en las primeras etapas de vida de una persona es esencial para un desarrollo óptimo en el futuro por lo que hay que tener presente que el bienestar de los hijos está en nuestras manos. Uno de los problemas que cada vez es más frecuente entre los mexicanos es el descuido al lunch escolar. El refrigerio o lunch forma parte de las diferentes comidas que un niño o adolescente debe realizar a lo largo del día y aunque es un refrigerio ligero, su valor es fundamental para la dieta cotidiana, por este motivo no es recomendable sustituir su preparación en casa por dinero, pues encuestas realizadas en los últimos años nos revelan que su uso es básicamente para comprar golosinas, jugos envasados y frituras. Estos alimentos tienen un alto valor calórico pero carecen de nutrientes, por lo que en este regreso a clases es importante prestar atención a la clase de alimentos que nuestros pequeños consumen dentro de la escuela.

El refrigerio no sustituye al desayuno, que debe consumirse diariamente, durante las dos primeras horas posteriores al despertar, su función es complementar los nutrientes que requiere la dieta de los niños. Es importante preparar un refrigerio o lunch a los pequeños para que lo puedan comer a media mañana, pues entre el desayuno y la comida hay cuando menos siete horas. De acuerdo con especialistas, este tentempié que los niños ingieren durante su estancia en la escuela, conforma aproximadamente el 20% de sus requerimientos tanto de energía, como de nutrimentos diarios, por lo que es importante poner atención en la alimentación escolar.

El cuidado de la salud de los hijos es fundamental, es por ello que en esta ocasión les traemos diez consejos para preparar un nutritivo y divertido lunch y así consentir a los pequeños de la familia.

  1. Involucra a tus hijos en la planeación y preparación de su lunch. De esta forma tendrás la oportunidad de conocer sus preferencias y hacerlos más partícipes en la selección de alimentos saludables.
  2. Incluye todos los grupos de alimentos. Puedes revisar el plato del bien comer para conocer cuáles son y las cantidades adecuadas de consumo.
  3. Elabora alternativas con presentaciones sencillas pero que resulten llamativas para los niños. Por ejemplo, puedes combinar colores, hacer minisándwiches en forma de tríangulo o estrellas con la ayuda de un cortador o sacar de la fruta canicas con una cucharilla francesa.
  4. Hay que tomar en cuenta las raciones que necesitan tus hijos de acuerdo a su edad y actividad física. En Internet es muy sencillo encontrar tablas donde se indican los requierimientos de un niño en etapa escolar.
  5. Evita las bebidas azucaradas industrializadas como jugos o gaseosas, es mejor incluir aguas de sabor o jugos naturales. Aunque la mejor opción siempre es el agua natural.
  6. Aprovecha los alimentos de temporada para darle variedad a los refrigerios y también reducir costos.
  7. Integra alimentos de la cocina tradicional mexicana. En lugar de sándwiches puedes preparar una deliciosa torta con unos sabrosos frijoles o bien hacer unas calabazas con granos de maíz y quesillo.
  8. Planea menús variados para evitar el aburrimiento de los niños o jóvenes.
  9. Puedes usar platos, vasos y servilletas con sus personajes favoritos para hacer más atractivo el lunch.
  10.  Remplaza alimentos de alto contenido calórico por productos naturales y más nutritivos como las papas fritas horneadas o palomitas de maíz sin mantequilla. También puedes sutituir pastelitos y golosinas por barras de granola o galletas bajas en grasa.



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *