Si es bueno para comer es bueno para pensar

La obesidad puedes truncar tus sueños. Cambia tu vida

Estudios recientes muestran que existe una gran relación entre infertilidad y  obesidad. Bajar de peso no sólo es una cuestión de estética, sino en muchos casos alcanzar un peso óptimo puede ser el factor clave para alcanzar el sueño de ser madre.

Investigadores estadounidenses como Zain y Norman han confirmado la relación entre la obesidad y las irregularidades menstruales y anovulación, trastornos que reducen notablemente la tasa de concepción y la respuesta a los tratamientos de fertilidad. Además aumenta la posibilidad de aborto involuntario y contribuye a las complicaciones maternas y perinatales. Todo ello se debe, entre otras causas, a que existe una relación entre grasa corporal y estrógenos.

Las estadísticas de estos estudios revelan que hasta 45% de las mujeres que presentan amenorrea (ausencia de menstruación y ovulación) son obesas y hasta 34 por ciento de las mujeres jóvenes con problemas de infertilidad (edad media de 23 años) también presentan problemas de sobrepeso.

Otras investigaciones también han descubierto que el peso corporal excesivo puede ser un factor decisivo para el Síndrome de Ovario Poliquístico, una de las causas más comunes de infertilidad.

Como se había señalado, la obesidad puede interferir con la producción normal de estrógeno. Esta es una hormona sexual que producen principalmente los órganos reproductivos, pero que también puede ser producida por otras partes del organismo como los lipocitos o células grasas y por ello, las mujeres con sobrepeso por lo general poseerán mayores cantidades de estrógeno en su sistema que las mujeres de peso normal.

Esto es importante porque cuando hay demasiado estrógeno, el cuerpo comienza a atacar al sistema reproductivo hasta desequilibrarlo, lo que puede ser un factor importante para provocar infertilidad. Incluso durante un embarazo el exceso de estrógeno podría incrementar la posibilidad de un aborto espontáneo.

Por ello la obesidad no sólo provoca que sea mucho más difícil concebir, sino que también expone a la madre y al bebé a muchos riesgos antes y después del nacimiento, por lo tanto, es una causa de infertilidad.

También se sabe que la grasa que se deposita en el abdomen de la mujer produce hormonas masculinas llamadas andrógenos, que a su vez impiden la maduración folicular y contribuyen a la anovulación.

Si bien la mujer debe mantenerse lo más cercano posible a su peso ideal, no siempre es necesaria una pérdida de peso espectacular para mejorar sus posibilidades de embarazo. En algunas ocasiones una pérdida moderada de peso de sólo 5% del peso corporal puede revertir la situación.

En dichas investigaciones las mujeres que perdieron en promedio 11% de su grasa abdominal y redujeron su circunferencia de cintura restauraron su menstruación y ovulación regulares. Este balance mejora significativamente sus posibilidades  de embarazo.

Así pues, una pérdida moderada de peso corporal con métodos sanos como dieta balanceada y ejercicio, es un factor que está al alcance de la mayoría de las mujeres que están luchando para quedar embarazadas y puede tener resultados muy positivos.

Finalmente cabe señalar que el sobrepeso también se ha relacionado con otras afecciones que tienen un gran impacto en la fertilidad como los defectos en la fase lútea, el hipotiroidismo y el síndrome de ovario poliquístico.

En los llamados defectos de la Fase Lútea, los ciclos menstruales de las mujeres y el adecuado desarrollo del endometrio se ven interrumpidos. Estos son procesos  vitales para que la mujer pueda concebir y llevar a buen término su embarazo y de ahí su complejidad. Asimismo, si una mujer está embarazada, los defectos de la Fase Lútea podrían llegar a provocar un aborto espontáneo.

En cuanto al Hipotiroidismo, como su nombre lo indica, es una enfermedad de  la tiroides y se caracteriza por una producción anormal de hormonas, lo que impacta en los ciclos menstruales de las mujeres. En estos casos, al controlar el funcionamiento de la tiroides la mayoría de las veces se normalizan los niveles hormonales, facilitando la concepción.

Por su parte, el síndrome de ovario poliquístico representa una de las causas más frecuentes de infertilidad, pues al ser una enfermedad del sistema endócrino  provoca el desarrollo y el crecimiento de quistes en los ovarios. Los síntomas incluyen menstruación irregular, exceso de hormonas andrógenas, ovarios alargados y de gran tamaño o la formación de quistes, factores que dificultan la concepción y pueden llegar a provocar infertilidad.

En los tres casos, perder un mínimo de 5% de su peso corporal, podría ayudar a quedar embarazada.

Como hemos visto, la obesidad es un factor que puede truncar sus sueños de  tener familia. Tener el peso adecuado es una cuestión de salud y balance corporal. Perder peso debe ser un proceso gradual producto de una nutrición equilibrada y aumento en la actividad física. No recurraa a dietas y soluciones mágicas y consulte a un profesional de la salud. Después de todo recuerde que usted está preparando su cuerpo para ser mamá.



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